Sunday, October 14, 2012

Ravenna, Bologna, IT. Entre mosaicos y el Adriático.

¡Vaya excursión más bonita que realicé ayer!

Por fin uno de los sitios de mi Top 50 que me quedaban por visitar en esta vida lo he podido tachar de la lista. Ravenna, situada a orillas del mar Adriático, antigua capital del Imperio Romano de Occidente durante buena parte del siglo V y poseedora, tras Constantinopla (Estambul), del mayor conjunto artístico de mosaicos bizantinos del mundo, es verdaderamente impresionante. Merece la pena dedicar un día, vaya. O dos. No es casualidad que su patrimonio esté catalogado como de la humanidad por la UNESCO.

Salimos relativamente temprano Cris, Fernando y yo, sin prisa pero sin pausa, hacia el Este. La ciudad se encuentra a una hora escasa de Bologna, así que echamos un día completito desde el mediodía hasta el anochecer, que en estos meridianos y en esta época del año frisa las siete de la tarde. Un buen rato para pasear, ver iglesias, edificios diversos, perderse por sus calles pero, sobre todo, deleitarse con un magnífico conjunto de mosaicos bizantinos que no veía desde que visitara la antigua capital del Imperio Bizantino allá por 2003.

Primero visitamos la basílica de San Vitale y el mausoleo de Gala Placidia, que forman parte del mismo conjunto. San Vitale es, quizás, el mayor ejemplo de arte temprano bizantino en toda europa occidental. De planta pseudo-basilical y elaborada en ladrillo (como buena parte de los edificios de Ravenna y de toda la región), destaca por poseer un conjunto sobresaliento de mosaicos de época del emperador Justiniano, en el siglo VI, de un colorido y profusión que resultan realmente embriagadores. El mausoleo de Gala Placidia es un edificio anexo coqueto, pero también repleto de mosaicos contemporáneos al anterior y, que además, conserva el sarcófago paleocristiano de Gala Placidia, personaje sobresaliente a mitad del siglo V y trascendental en la historia de Roma y, por ende, de toda la humanidad.

Exterior de la basílica de San Vitale, Ravenna

Mosaicos de San Vitale, Ravenna

Mosaicos de San Vitale, Ravenna

Mosaicos de San Vitale, Ravenna

Exterior del mausoleo de Gala Placidia, Ravenna

Mosaicos del mausoleo de Gala Placidia, Ravenna

Mosaicos del mausoleo de Gala Placidia, Ravenna

Tras esta visita, fuimos corriendo (porque nos cerraban) a ver la basílica de Sant'Apollinare in Classe, el otro gran conjunto de mosaicos de la ciudad, de enorme riqueza y variedad. El edificio, una basílica del siglo VI con añadidos románicos, es ya de por sí impresionante, pero al sumarle lo anterior se convierte en algo espectular. Sin palabras.

Exterior de la basílica de Sant Apollinare, Ravenna

Mosaicos de la basílica de Sant Apollinare, Ravenna

Nave central de la basílica de Sant Apollinare, Ravenna

Vista del interior de la basílica de Sant Apollinare, Ravenna

Ya extasiados del todo, decidimos continuar la visita y terminar lo que nos quedaba por ver del patrimonio de mosaicos de la ciudad. En este caso, los dos edificios más sobresalientes que nos faltaban eran el Baptisterio Neoniano y unas estancias privadas del Obispo del antiguo palacio arzobispal, ambos espacios obviamente recubiertos de ricos mosaicos bizantinos contemporáneos a los explicados en los párrafos anteriores.

Exterior del Baptisterio Neoniano, Ravenna

Mosaicos del interior del Baptisterio Neoniano, Ravenna

Mosaicos de la cúpula del Baptisterio Neoniano, Ravenna

¡Por fin! Nos dio tiempo a ver todo antes de que cerraran, que aquí en Italia cierran demasiado pronto los monumentos (sobre las 17.30). Sin embargo, la visita no terminó aquí. Entre iglesia e iglesia nos dio tiempo a perdernos un poco por las calles de la ciudad, pero sobre todo, visitar un monumento que, personalmente, llevaba queriendo visitar desde que tengo uso de razón histórico-artística: el Mausoleo de Teodorico el Grande, rey de los Ostrogodos. Tras la caída del Imperio Romano de Occidente, los Ostrogodos crearon un reino fuerte en buena parte de la península itálica, sur de Francia y parte de la actual Croacia; Teodorico fue su rey más destacado y su mausoleo, una de las obras claves en Europa para entender la transición de la arquitectura romana (de la cual recibe muchas influencias) a la altomedieval. Es un edificio coqueto, realizado en piedra, de dos pisos de planta decagonal, pero no por fallo falto de solemnidad. Para la posteridad. Guau.

Piazza del Popolo, Ravenna

Calle del centro, Ravenna

Mausoleo de Teodorico, Ravenna

Mausoleo de Teodorico, Ravenna

Finalmente, no podíamos irnos de Ravenna sin ver el mar. Esta ciudad me recuerda un poco a Valencia, que es costera pero no lo es. Es decir, el casco histórico se encuentra a unos 6 km de la actual línea de costa, que está salpicada por un conjunto enorme de pequeños pueblecitos llenos de apartamentos veraniegos. Sin embargo, a pesar del nulo valor artístico y cultural de esta parte de la visita, nos apetecía dar un paseo por la playa y disfrutar del olor a mar por unos instantes. Especialmente a mí, que si todo sale como planeo no volveré a verlo hasta dentro de un mes. Y entonces no será el Adriático, sino el Báltico. Espero que todo siga yendo como hasta ahora, ¡yo lo firmaría sin dudar!

Mar Adriático en Lido Adriano, Ravenna

Ya, tras un día exhausto de visitas, nos permitimos tomarnos un cafelito y poner la directa vuelta a Bologna. El camino por lo menos fue ameno, porque comenzó a caer el diluvio universal a mitad de camino, salpicado de un festival de truenos y relámpagos que no dejaron de amenizar la hora que duró el viaje de vuelta. Llovía tanto que el parabrisas a tope apenas dejaba ver el cristal y hubo ratos que sólo podíamos a 40 por la autopista. Pero vamos, diez minutitos escasos y ya comenzó a llover normal. ¡Así al menos no nos aburrimos en el regreso a casa y el coche se llevó un buen lavadito!

Friday, October 12, 2012

Bologna, IT. Haciendo de guiri por la ciudad.

Bueno, son las 12 de la mañana y está comenzando el día tras otra noche hasta las tantas. Ánimo, que sólo es viernes y todavía quedan por delante los dos días más gordos de la semana. Yo no sé que desayunan estos Erasmus... ¿Gasolina? En fin, camaleón. Mola.

Creo que me quedaré otra semana más en la ciudad... Muchas excursiones pendientes a sitios relativamente cercanos (Ravenna, Maranello, Firenze), y todavía bastante por salir. Que Erasmus sólo se hace una vez en la vida, y hay que aprovechar a tope. Además, en mi colección de carnet universitarios ayer me saqué otro, una especie de bono para entrar a ciertas discotecas gratis hasta diciembre. ¡Así que por lo menos entre lo que queda de esta y la que viene tengo que amortizarla!

Entrando en el tema. hoy escribiré un poco sobre los principales monumentos de Bologna. En los dos pasados posts he hablado sobre la historia de la ciudad, su evolución urbana, sus perímetros amurallados y sobre sus torres. Pero vamos, que Bologna tiene mucho más que eso. No pretenderé escribir el Quijote, pero si colgar unas cuantas fotos para que veais cual es el look and feel de la urbe.

A diferencia de las anteriores ciudades que he visitado en la llanura padana, el patrimonio arquitectónico medieval Bologna es insuperable, aunque también posee evidentemente muchas edificaciones de época moderna. Sin embargo, para mi gusto, sobresalen una cantidad enorme de palazzos e iglesias góticas, dos o tres palacios renacentistas que nada tienen que envidiar al palacio de Carlos V o el edificio de la Chancillería de Granada, y un conjunto notable de calles porticadas de época moderna que son una delicia y dan a la urbe un toque especial. Amén de muchísimos otros edificios, tanto religiosos como civiles, de épocas barroca, neoclásica y contemporánea.

Pórticos en via Saragossa, Bologna

Il Comune, Bologna

Piazza Maggiore, Bologna

Piazza Neptuno, Bologna

Palazzo di Mercanzia (lonja medieval), Bologna

Via Zamboni, corazón de la zona universitaria, Bologna

Interior de la Chiesa di San Martino, Bologna

Palacio medieval, Bologna

Corte Isolani, palacio medieval en Strada Maggiore, Bologna

Piazza Santo Stefano, vista desde la puerta de la basílica, Bologna

De todas formas, me he guardado lo mejor, para mi gusto, para el final. He hablado de los principales edificios públicos de Bologna entre los párrafos y las fotografías anteriores, pero ha habido un espacio que me ha cautivado por su singularidad. Hablo de la basílica de Santo Stefano. Situada en la plaza del mismo nombre, es un conglomerado de estructuras religiosas paganas y cristianas que abarca desde el siglo I de nuestra era hasta la actualidad. Originariamente fue un templo romano tipo tholos, como el de Apolo en Delfos o el de Vesta ehen Roma, que paulatinamente, fruto de diversas remodelaciones y expansiones, ha llegado a contener elementos paleocristianos, bizantinos, carolingios, románicos, góticos y posteriores de época moderna. Uno de los edificios del complejo hasta conserva parte del suelo de mosaico tardoantiguo de la basílica paleocristiana. En mitad de unos patios se conserva una pilastra de época carolingia. Y para colmo la estructura pétrea del suelo y parte de las columnas del originario templo tipo tholos circular pueden observarse perfectamente embutidos en mitad de una estructura románica que parece una especie de púlpito, y que precisamente conserva las requilias de San Vitale. Dos mil años de arquitectura resumidos en este complejo. Sin palabras, subidón.


Exterior del conjunto basilical de Santo Stefano, Bologna

Nave lateral de la iglesia románica-gótica de Santo Stefano, Bologna

Cripta románica-gótica de la iglesia de Santo Stefano, Bologna

Estructura ¿carolingia? de Santo Stefano que guarda las reliquias de San Vitale, Bologna

Cubierta románica sobre la estructura del antiguo templo tipo tholos romano, Bologna
Detalle escultórico zoomorfo románico de Santo Stefano, Bologna

Detalle de la arcada tardoantigua de la antigua basílica de Santo Stefano, Bologna

Nave central de la basílica tardoantigua de Santo Stefano, Bologna

Sarcófago carolingio con motivos vegetales y zooformos de Santo Stefano, Bologna
Martyrium de Santo Stefano, edificación con cronología muy diversa, siglos V - XIX, Bologna

Patio, galería románica, Martyrium y pilastra carolingia de Santo Stefano, Bologna

Campanario románico-moderno de Santo Stefano, Bologna

Claustro románico de Santo Stefano, Bologna

Claustro románico de Santo Stefano, Bologna

Bueno, hoy he batido el cupo de fotos y creo que así así el de escritura, pero Bologna y, en especial, Santo Stefano, lo merecían. Menos mal que por lo menos centrarme en este post me ha ayudado a despejar la cabeza. Todo ello bien acompañado de un vasito de leche bien caliente, a ver si aclaro la garganta que estoy más ronco que un camionero (con cariño) después de ir a un concierto de Metallica. Porque vaya tela. En fin.

¡Feliz día de la Hispanidad!

Thursday, October 11, 2012

Bologna, IT. Las torres de la ciudad.

¡Buenos días!

Ya toca seguir escribiendo un poco sobre la historia de la ciudad. Hoy hablaré sobre uno de los elementos arquitectónicos más característicos de Bologna, que son sus torres medievales. De hecho, dos de ellas, la torre Asinelli y la torre Garisenda (Due Torri) son emblemas de la urbe.

Estas torres se caracterizan por su elevada altura y notoria estrechez, están edificadas en ladrillo y las más altas tienen los cimientos y la base en piedra para poder aguantar el peso de la construcción. Su historia se remonta a los siglos XII - XIII, durante la explosión económica y comercial de la urbe. Existen diversas teorías que intentan explicar los motivos de su construcción, pero todo parece indicar que cada torre era edificada por una familia de comerciantes a modo de ostentación de su riqueza y poder, rivalizando con torres de familias vecinas en monumentalidad y altura. Todo esto en un periodo muy turbulento de la historia de Italia, en mitad de las guerras entre güelfos y gibelinos (Papado contra el Sacro Imperio Germánico).

Aquí os presento una recreación de qué aspecto debió tener la ciudad de Bologna durante este momento de la Edad Media. Es interesante, de todas formas, detenerse a analizar la muralla existente en la foto para realizar una datación de la recreación. Analizando el contorno perimetral de la misma, la forma de las puertas y el elevado grado de densidad de la zona edificada en el interior, yo fecharía este grabado a mitad del siglo XIII, antes de la edificación de la cerca muraria exterior. La verdad es que la ciudad debió tener un aspecto impresionante, ya que parecía una especie de Manhattan medieval.

Recreación medieval de la ciudad, Bologna

Sin embargo, tan sólo un puñado de torres han llegado hasta nuestros días, aunque algunos estudios apuntan a que debieron existir más de 100. Algunas se han preservado íntegras, otras inclinadas por el peso de la construcción y la inestabilidad del terreno, otras parcialmente desmochadas y otras tantas como parte de edificaciones posteriores. Parece ser que ya a finales del siglo XIII muchas torres fueron desmanteladas y otras tantas se habían derrumbado. Con el paso de los siglos, este fenómeno se acrecentó, ya que el grado de deterioro en el que se encontraban muchas de ellas hizo que el Comune de la ciudad optara por la demolición como elemento preventivo. Y, para rematar, la mentalidad destructiva para con el patrimonio antiguo de la revolución industrial y los bombardeos aliados de la Segunda Guerra Mundial terminaron de hacer el resto, reduciendo su número a algo meramente testimonial.

En la actualidad se conservan tan sólo unas pocas torres, que están salpicadas por el casco urbano de la ciudad, y tienen y han tenido funciones diversas. La torre Asinelli y su vecina Garisenda marcan el corazón de Bologna (Due Torri); la primera es la más alta de la ciudad (96 metros) y ya en el siglo XIV fue comprada por el Comune de la ciudad, y la segunda tiene un marcado grado de inclinación y fue incluso cantada por Dante en sus escritos. Luego está también la torre Azzoguidi, que no he podido visitar, y otra más también marcadamente monumental que fue prisión arzobispal a fines de la Edad Media y hoy en día es un hotel que, por cierto, debe tener un exquisito encanto. El resto de torres que se conservan son más bien pequeñitas, están parcialmente desmochadas o han sido muy modificadas en épocas posteriores.


Torre Garisenda, Bologna

Torres Garisenda y Asinelli, Bologna

Torre Asinelli y Garisenda, Bologna

Torre Garisenda desde lo alto de la Torre Asinelli, Bologna 

Torre Azzoguidi, Bologna

Torre medieval, Bologna

Torre medieval, Bologna

Creo que merecía la pena escribir un post dedicado específicamente a las torres de la ciudad. El próximo día escribiré sobre los monumentos más sobresalientes de la ciudad de Bologna, ¡que todavía no los he tratado! Me voy a morder la lengua, ¡pero no voy a adelantar nada!

Hoy la verdad es que me he visto con fuerzas para escribir sobre esto, ya que ayer tocó descanso moderado (a las 2 de la mañana en la cama) después de salidas ininterrumpidas entre Parma y Bologna desde el sábado pasado. Ya era hora, así que esta mañana tengo la cabeza despejada. Y hoy, encima, es el cumpleaños de Paula, compañera de piso de Fernando, y toca salir a reventar la noche; así que doble motivo para desencadenar el descanso de ayer. Qué remedio, que estamos de Erasmus. Sí, yo también, que mimetizo con el ambiente como si fuera un camaleón, y de hecho quien no se lo crea que se acuerde de lo del carnet. Más metido en la papel, imposible. Pero pasándomelo como enano, todo sea dicho.

¡Hasta pronto!

Tuesday, October 9, 2012

Bologna, IT. Evolución, desarrollo urbano y cercas murarias.

¡Buenas!

Hoy me siento motivado, así que voy a empezar a desgranar un poco mis impresiones sobre la panorámica que realicé ayer a la ciudad. Como voy a estar varios días en Bologna, iré soltando pinceladas poco a poco, y hoy empezaré por la evolución urbana y como ésta ha afectado a los diferentes perímetros amurallados con los que cuenta la ciudad. Total, ayer sólo me dieron las 3 y pico de la madrugada por Piazza Verdi y alrededores, que era lunes y tampoco hay que quemarse en demasía. Que queda mucha semana por delante, ¡y hoy por lo visto es día gordo de salida! Si esto es así un martes ni me imagino cómo será el resto de los días.

Bueno, entro en materia. Bologna es una ciudad que, al igual que las vecinas Modena y Parma, se asienta sobre una terraza aluvial sedimentaria, pero mucho más cerca de las primeras estribaciones apenínicas que las dos anteriores. Tanto que algunos barrios de la ciudad, en la periferia de la misma, se asientan incluso sobre colinas. Sin embargo, Bologna es muy diferente, ya que tanto a nivel histórico como a nivel de patrimonio arquitéctonico sobresale bastante sobre todas las demás urbes de la región.

Bologna es una fundación romana, colonia creada en época republicana sobre la Vía Emilia para exploter las fértiles tierras de la llanura padana, al igual que otras tantas de su entorno. Sin embargo su época de esplendor se remonta a la plena Edad Media, cuando se convirtió en una de las urbes más cosmopolitas del centro-norte de la península itálica, comparable al nivel de Firenze, Venezia o Genova. De hecho, la urbe medieval se asienta sobre las bases de la antigua ciudad romana, y esto puede observarse claramente en la topografía urbana, ya que el centro histórico todavía está surcado de numerosas calles paralelas y perpendiculares que con total seguridad se asientan sobre antiguos cardos y decumanos pretéritos. Sin embargo, el crecimiento económico y demográfico de la urbe en el siglo XIII obligó a circunvalar los numerosos arrabales existentes en torno a un nuevo perímetro amurallado, de 7,5 km de longitud y de forma hexagonal, convirtiéndose en uno de los mayores recintos cercados de Europa de la época. Con lo cual, a nivel topográfico, nos encontramos una estructura pseudo cuadrangular en el centro geográfico e histórico, correpondiente a niveles antiguos y medievales hasta el siglo XII, y un conjunto murario hexagonal que encierra al anterior y cuyas calles siguen un eje radial casi perfecto.

Callejero del centro, Bologna

Las murallas, entre los desmantelamientos sufridos en el siglo XIX y los bombardeos aliados de la Segunda Guerra Mundial, apenas ha llegado hasta nuestros días. Sin embargo, todavía sí que se conservan numerosas puertas de la cerca cuadrangular del siglo XII y la hexagonal del XIII. Las puertas del XII se encuentran embutidas entre edificios medievales o modernos posteriores, ya que este perímetro inicial quedó en desuso tras la ampliación citada y por tanto las estructuras fueron aprovechadas para futuras edificiones. Sin embargo, las puertas del XIII sí que se conservan de manera aislada, relativamente bien conservadas, e incluso hoy en día las avenidas que parten de ellas y las que se internan hacia la parte más antigua siguen siendo las vías principales. Como la mayor parte de los edificios de la ciudad, están realizadas en ladrillo.

Interior de la Porta de San Felice (segundo recinto), Bologna

Interior de Porta di Saragossa (segundo recinto), Bologna

Exterior de Porta Nova (primer recinto), Bologna

Exterior de la antigua Porta di San Vitale (primer recinto), Bologna

Bueno, creo que esto es suficiente para hacerse una idea. ¡Pronto más sobre Bologna!

ACTUALIZACIÓN: En el último día de viaje en Bologna, entré en el museo de la ciudad, situado en el Palazzo Pepoli, y encontré un mapa bastante interesante con cuatro recintos murarios superpuestos: el romano, el plenomedieval, el bajomedieval y sistemas abaluartados propios de la edad moderna. También, en linea discontinua, están marcados los antiguos canales que surcaban la ciudad.

Cercas defensivas de diferentes épocas, Bologna

¡Espero que resulte interesante!

Monday, October 8, 2012

Bologna, IT. Asentado el cuerpo un poquito... ¿O no?

Bueno, después de unos días de continuo viajar la verdad es que se agradece estar asentadito y medio estable en algún sitio. Y sobre todo si los compañeros de piso son gente maja, simpática y agradable, la estancia se te hace como estar en casa. ¡Gracias!

Esta mañana ha tocado visita cultural por la ciudad de Bolonia, un overview de unas tres horitas para perderse un poco por las callejuelas y contemplar los principales edificios y plazas de la ciudad. Pero el detalle histórico me lo reservo para mañana, ¡que hoy la verdad es que me da un poco de pereza! Me había propuesto a mí mismo no escribir hoy en el blog, pero al final no me he podido resistir a escribir unas líneas. ¡Esto engancha!

Tras la visita cultural, supermercado, comida en casa y siesta reglamentaria de dos horas menos cuarto, que hay que tomar fuerzas para esta noche. Pero antes, no podía faltar la carrerita de cada 4/5 días de rigor, que la rodilla no perdona. La vuelta corriendo alrededor de las murallas de la ciudad de Bologna ha de caer durante estos días, pero me lo reservo para más adelante, porque son 7,5 km de perímetro amurallado (donde se conservan la mayoría de las puertas de las murallas, aunque los lienzos adyacentes están perdidos) y hoy ando un poco relajado. Así que nada, media horita de jogging por la parte nueva de la ciudad, y entre la siesta, esto y una duchita que me voy a pegar me voy a quedar como si fueran las 9 de la mañana. ¡A empezar el día a las 7 de la tarde, que para eso estamos en Bologna!

Os dejo una vista de Porta Felice, una puerta de la segunda cerca muraria de la ciudad, correspondiente al siglo XIII, que se encuentra a escasos 100 metros del piso (extramuros) de Fernando, donde me alojo durante esta semana. ¡Da gusto asomarse al balcón y contemplar esto!

Porta Felice, Bologna

¡Feliz lunes!

Modena, Bologna, IT. Bordeando los Apeninos.

¡Hola!

Ya estoy asentado en Bologna. Me quedaré unos días por aquí, que ya toca asentarse un poco después de una semana un poco movidita desde que salí de Barcelona.

La verdad es que he llegado por la tarde, después de comer, y he tenido tiempo para conocer su piso, a sus compañeros y descansar un rato. ¡Pero no mucho! Que tocaba ir a ver el Barça-Madrid. Se da la paradoja que este clásico no lo dan en Italia ni por canales de pago, así que ha tocado ir a casa de unos amigos de unos amigos de unos amigos (o algo así, habitual por estos lares) que tenían una conexión de Internet buena para el ver el partido por rojadirecta. Cuatro gatos, vamos, o lo que es lo mismo, más de 25 personas que nos hemos juntado allí en un momento.

Tras el partido, primer contacto con la zona universitaria de Bologna, Piazza Verdi y sus alrededores, que son los sitios en los que se junta la movida nocturna de la ciudad. Para mí, un ambiente increíble, muy al estilo de Granada o del barrio de Gracia de Barcelona, pero con el encanto de encontrarse en un marco inigualable rodeado de escuelas renacentistas, iglesias barrocas y palacios neoclásicos. Guau. Con gente por doquier por la calle, haciendo botellón y bebiendo litritos desparramados por el suelo y las esquinas, con alguna guitarrita esporádica y mucho español. Mucho. Yo como me olía la situación pues me he llevado mi camiseta del Cádiz para pasearme un rato por allí y comenzar con buen pie mi andadura bolognesa, y la verdad es que no me arrepiento. Un sólo hecho, ¡si no he conocido a diez gaditanos o de la provincia esta noche no he conocido a ninguno! Y al final, como no podía ser de otra manera, he acabado cantando los yesterday y los juancojones, entre otros. Yo porque sé que estoy en Bologna, porque si me vendan los ojos y me dicen que estoy en San Antonio me lo creo. Válgame dios. Pero lo mejor de todo es que a pesar de todo el ambiente que yo veía, para mí increíble, todo el mundo me decía que el domingo es claramente el peor día de la semana, que estaba todo super vacío. Que ya mañana lunes se ambienta y se empieza a salir fuerte. ¡Lunes! Pues nada, como los camaleones, a adaptarse y mudar la piel. Aunque seguro que costarme no me va a costar :)

Por lo demás, al final me he armado de valor y antes de llegar a Bologna he hecho una parada técnica en Módena para comer y hacer una visita panorámica por su centro histórico. Yo aquí es que soy de fácil prever, pero la verdad es que no me arrepiento. Una ciudad muy al estilo de las que me estoy encontrando en la llanura padana, situadas sobre fértiles vegas aluviales a pocos kilómetros del inicio de los Apeninos. Ciudad de look and feel moderno, como Parma, destacando numerosos palacios e iglesias renacentistas, barrocos y neoclásicos, con amplias calles; aunque destaca esta ciudad me ha llamado la atención por la cantidad de vías porticadas con las que cuenta. También me ha gusto mucho su catedral, un Duomo románico impresionante, de una sobriedad, pureza y belleza como pocos he visto. Vaya patrimonio que tienen esta gente, los italianos, me digo a mí mismo.

Fachada del Duomo, Modena

Piazza Grande, Modena

Campanile, Modena

Calle típica del centro, Modena

Calle típica del centro, Modena

Via Farini, Modena

Palazzo Ducale, Modena

Mañana en principio toca visita cultural por la ciudad de Bologna, así me la voy aprendiendo para no desorientarme por el entramado urbano en mitad de la noche. Que me veo venir que voy a ser un poco vampiro estos días, viviendo más de a la luz de la luna que del sol. En fin, qué se le va a hacer, qué sufrimiento. Además mañana me supongo que tocará reencuentro con los amigos españoles Erasmus que conocí en Parma ayer, ¡así que buen rato asegurado!

¡Buenas noches!

Sunday, October 7, 2012

Parma, IT. Ora sonno ufficialmente uno studente Erasmus!

¡Buenos días!

Demasiada corta la noche, teniendo en cuenta que me fui a dormir a las tantas y a las 9.30 te echaban de la habitación del albergue. Tocará dormir un poco en el sofá, me lo estoy viendo, porque me da miedo irme al Duomo a dar una cabezadita porque luego pasa y lo que pasa y acabamos como acabamos. Que las catedrales son peligrosas. Si no que me lo digan a mí ayer.

¡Qué risa ayer en el albergue! Justo después de escribir el post anterior, voy a recoger las sábanas y la llave de la habitación, y como era una habitación compartida con cinco más pues obviamente no sabía lo que me iba a encontrar. Entro y me veo a una persona de aspecto árabe leyendo una revista de coches tirado en la cama. Me saluda en inglés, le correspondo el saludo y comenzamos a hablar. Me pregunta de dónde soy, le pregunto de dónde es y cuando me dice que es de Libia entonces le cambio y le empiezo a hablar en árabe, y así aprovecho para desoxidarlo un poquito. Ha merecido la pena venir a Parma sólo por ver la cara que puso. Se quedó blanco como la pared de la sorpresa y al rato sólo le faltó darme un abrazo :) Y por la noche desentumeciendo un poquito la lengua de Llull y March con gente de Tarragona y Mollet del Vallès que me encontré por ahí ¡Yo no me pierdo una practicar el idioma que sea!

Pero lo mejor de toda esta estancia en Parma, a parte de la gente que he conocido, es que he acabado con un carnet IEESN, que me acredita oficialmente como estudiante internacional de intercambio de Erasmus. Válido en toda Europa, por un año. Invitaciones a fiestas, descuentos en copas y posibilidad de asistencia a eventos diversos, todo en un ambiente erasmu-festivo. O lo que es lo mismo, ser un Erasmus de hecho. Lo que viene siendo triunfar como una bellota para los dos meses y medio que me quedan de viaje, porque eso vale "tot arreu", como dicen de los Monegros para la derecha ¡Así que a partir de ahora soy estudiante de Erasmus de Historia en la Universidad de Parma! Una larga historia como he acabado con este carnet... Se dice el pecado, ¡no el pecador! #livinlaerasmusloca

Carnet IEESN de estudiante Erasmus

Dentro de un rato para Bologna, aunque igual hago una paradita en Módena, que está a mitad de camino y no queda muy lejos en coche. Pero no sé, no lo veo claro, que entre haber dormido poco y alguna copita de ayer que todavía sigue dando vueltas por la cabeza (¡increíble que en Italia encontrar hielo sea raro y los cubatas haya que bebérselos calientes, y encima son raros también los vasos de tubo y la gente se los bebe en vasos como de chupito que parecen sacados de una fiesta de cumpleaños!), tampoco es que me apetezca mucho. Igual me dejo caer media horita y luego veo las cosas con otros ojos.

¡Hasta pronto!